Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos.
GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, En la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario.
Empero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.
Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.
Según su sabiduría es alabado el hombre: Mas el perverso de corazón será en menosprecio.
Heme hecho un necio en gloriarme: vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos que los sumos apóstoles, aunque soy nada.