Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabarán (Selah.)
Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.
Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones: Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.
Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán.
No vuelva avergonzado el abatido: El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.
No alabarán los muertos á JAH, Ni cuantos descienden al silencio;
Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.
En lugar de vuestra doble confusión, y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doblado, y tendrán perpetuo gozo.
Mas los que lo allegaron lo comerán, y alabarán á Jehová; y los que lo cogieron, lo beberán en los atrios de mi santuario.