Cómo nada que fuese útil he rehuído de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,
Porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios.
ASI que, hermanos, cuando fuí á vosotros, no fuí con altivez de palabra, ó de sabiduría, á anunciaros el testimonio de Cristo.
Pues aun habiendo padecido antes, y sido afrentados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en Dios nuestro para anunciaros el evangelio de Dios con gran combate.