RESPONDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
Ten misericordia de mí, oh Jehová: Porque á ti clamo todo el día.
OH Jehová, Dios de mi salud, Día y noche clamo delante de ti.
DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo.
Clamo á ti, y no me oyes; Preséntome, y no me atiendes.
Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.
Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme.
Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
Estáme atento, y respóndeme: Clamo en mi oración, y levanto el grito,
Oh hombres, á vosotros clamo; Y mi voz es á los hijos de los hombres.
Y CLAMO en mis oídos con gran voz, diciendo: Los visitadores de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir.