He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas. Y se mantuvo en su maldad.
No escuchó la voz, ni recibió la disciplina: no se confió en Jehová, no se acercó á su Dios.
Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.