Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.
Y él dice: Creo, Señor; y adoróle.
Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
Porque lo primero, cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo.