Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.
NO se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, á éste vosotros no creéis.
Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?
Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.
Y porque yo digo verdad, no me creéis.
¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
Respondióles Jesús: Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;
Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.
Respondióles Jesús: ¿Ahora creéis?
Que por él creéis á Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios.
Ella es pues honor á vosotros que creéis: mas para los desobedientes, La piedra que los edificadores reprobaron, Esta fué hecha la cabeza del ángulo;
Estas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.