El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.
Defiende tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: Hase perdido la esperanza; en ninguna manera: porque extraños he amado y tras ellos tengo de ir.
Tú has visto, oh Jehová, mi agravio; defiende mi causa.