Antes en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
Deseado he tu salud, oh Jehová; Y tu ley es mi delicia.
Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón.
Con él estaba yo ordenándolo todo; Y fuí su delicia todos los días, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
Recibiendo el galardón de su injusticia, ya que reputan por delicia poder gozar de deleites cada día. Estos son suciedades y manchas, los cuales comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus errores;