Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.
Dad la cerveza al desfallecido, Y el vino á los de amargo ánimo:
Aun nos han desfallecido nuestros ojos tras nuestro vano socorro: En nuestra esperanza aguardamos gente que no puede salvar.
Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido.