Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.
Un acredor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
O aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalem?
Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor?
Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos conforme á la carne:
Porque les pareció bueno, y son deudores á ellos: porque si los Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos servirles en los carnales.