Su cuerda está escondida en la tierra, Y su torzuelo sobre la senda.
Y el resplandor fué como la luz; Rayos brillantes salían de su mano; Y allí estaba escondida su fortaleza.
Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y de venir á luz.
Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.