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"esperando"

21 ocurrencias en RVR

Reúnense, escóndense, Miran ellos atentamente mis pasos, Esperando mi vida.

Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.

KAF. Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra.

¿Qué más se había de hacer á mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que llevase uvas, ha llevado uvas silvestres?

Y el pueblo estaba esperando á Zacarías, y se maravillaban de que él se detuviese en el templo.

Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo,

Amad, pués, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos.

En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.

Entonces él estuvo atento á ellos, esperando recibir de ellos algo.

Y al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo llamado á sus parientes y los amigos más familiares.

Mas tú no los creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales han hecho voto debajo de maldición, de no comer ni beber hasta que le hayan muerto; y ahora están apercibidos esperando tu promesa.

Esperando también con esto, que de parte de Pablo le serían dados dineros, porque le soltase; por lo cual, haciéndole venir muchas veces, hablaba con él.

Empero ellos estaban esperando cuándo se había de hinchar, ó caer muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados, decían que era un dios.

Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.

De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo:

Por lo cual, también yo, no esperando más, he enviado á reconocer vuestra fe, no sea que os haya tentado el tentador, y que nuestro trabajo haya sido en vano.

Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo.

Y así, esperando con largura de ánimo, alcanzó la promesa.

Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundirán?

Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, para vida eterna.