De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.
Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste.
Tuyos los cielos, tuya también la tierra: El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
Tú fundaste la tierra antiguamente, Y los cielos son obra de tus manos.
Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.
¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío? No moriremos. Oh Jehová, para juicio lo pusiste; y tú, oh Roca, lo fundaste para castigar.
Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra; Y los cielos son obras de tus manos: