Para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.
Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.
Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio.
Así también, la lengua es un miembro pequeño, y se gloría de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego ¡cuán grande bosque enciende!