Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas,
Tuyo soy yo, guárdame; Porque he buscado tus mandamientos.
LIBRAME, oh Jehová, de hombre malo: Guárdame de hombre violento;
Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos.
Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos de los que obran iniquidad.