EL HOMBRE nacido de mujer, Corto de días, y harto de sinsabores:
Y dijo Esaú: Harto tengo yo, hermano mío: sea para ti lo que es tuyo.
Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fué recogido á sus pueblos, viejo y harto de días; y sepultáronlo Esaú y Jacob sus hijos.
Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Harto habéis estado en este monte;
Harto habéis rodeado este monte; volveos al aquilón.
Y habido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Harto habéis subido á Jerusalem: he aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto.
SIENDO pues David ya viejo y harto de días, hizo á Salomón su hijo rey sobre Israel.
Mas Joiada envejeció, y murió harto de días: de ciento y treinta años era cuando murió.
Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, Y estoy harto de devaneos hasta el alba.
Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando harto de deshonra, Y de verme afligido.
El hombre será harto de bien del fruto de su boca: Y la paga de las manos del hombre le será dada.
De sus caminos será harto el apartado de razón: Y el hombre de bien estará contento del suyo.
Detén tu pie de la casa de tu vecino, Porque harto de ti no te aborrezca.
¿Para qué á mí, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.