Mas los Judíos concitaron mujeres pías y honestas, y á los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus términos.
Procurando las cosas honestas, no sólo delante del Señor, mas aun delante de los hombres.
Las mujeres asimismo, honestas, no detractoras, templadas, fieles en todo.