Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al encuentro Jehová, y quiso matarlo.
Antes has de matarlo; tu mano será primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo.
La mano de los testigos será primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo: así quitarás el mal de en medio de ti.
Acecha el impío al justo, Y procura matarlo.
La mano empero de Ahicam hijo de Saphán era con Jeremías, porque no lo entregasen en las manos del pueblo para matarlo.
Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo.
Decían entonces unos de los de Jerusalem: ¿No es éste al que buscan para matarlo?