Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada; por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Uría Hetheo para que fuese tu mujer.
Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; Y te has airado con él.
Empero así ha dicho el Señor Jehová: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto?
Mis santuarios menospreciaste, y mis sábados has profanado.