El ciervo, el corzo, y el búfalo, y el cabrío salvaje, y el unicornio, y buey salvaje, y cabra montés.
Y salió uno al campo á coger hierbas, y halló una como parra montés, y cogió de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvió, y cortólas en la olla del potaje: porque no sabía lo que era.
¿Acaso gime el asno montés junto á la hierba? ¿Muge el buey junto á su pasto?
El hombre vano se hará entendido, Aunque nazca como el pollino del asno montés.
(39-8) ¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras?
Estropeóla el puerco montés, Y pacióla la bestia del campo.
Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿de su ocasión quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se cansarán; hallaránla en su mes.
Porque ellos subieron á Assur, asno montés para sí solo: Ephraim con salario alquiló amantes.