Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote;
También es dado por mí mandamiento, que cualquiera que mudare este decreto, sea derribado un madero de su casa, y enhiesto, sea colgado en él: y su casa sea hecha muladar por esto.
El que mudare las piedras, trabajo tendrá en ellas: el que cortare la leña, en ella peligrará.