PALABRAS del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalem.
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo vanidad.
Yo el Predicador fuí rey sobre Israel en Jerusalem.
He aquí, esto he hallado, dice el Predicador, pesando las cosas una por una para hallar la razón;
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo vanidad.
Y cuanto más sabio fué el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; é hizo escuchar, é hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios.
Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escritura recta, palabras de verdad.
Y algunos filósofos de los Epicúreos y de los Estóicos, disputaban con él; y unos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses: porque les predicaba á Jesús y la resurrección.
De lo que yo soy puesto por predicador y apóstol, (digo verdad en Cristo, no miento) doctor de los Gentiles en fidelidad y verdad.
Del cual yo soy puesto predicador, y apóstol, y maestro de los Gentiles.