Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Vuélvenos, oh Jehová, á ti, y nos volveremos: Renueva nuestros días como al principio.
Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día.