Llama luego, y yo responderé; O yo hablaré, y respóndeme tú.
Aficionado á la obra de tus manos, Llamarás, y yo te responderé.
Yo te responderé razones, Y á tus compañeros contigo.
Y dijo Moisés á Dios: He aquí que llego yo á los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado á vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? ¿qué les responderé?
Vino pues Gad á David, é intimóle, y díjole: ¿Quieres que te vengan siete años de hambre en tu tierra? ¿ó que huyas tres meses delante de tus enemigos, y que ellos te persigan? ¿o que tres días haya pestilencia en tu tierra? Piensa ahora, y mira qué responderé al que me ha enviado.
¿Cuánto menos le responderé yo, Y hablaré con él palabras estudiadas?
Que aunque fuese yo justo, no responderé; Antes habré de rogar á mi juez.
Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, Ni yo le responderé con vuestras razones.
Por eso yo también responderé mi parte, También yo declararé mi juicio.
Hablaré pues y respiraré; Abriré mis labios, y responderé.
He aquí en esto no has hablado justamente: Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.
(39-37) He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.
(39-38) Una vez hablé, y no responderé: Aun dos veces, mas no tornaré á hablar.
Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré.
Entonces me llamarán, y no responderé; Buscarme han de mañana, y no me hallarán:
Y será que antes que clamen, responderé yo; aun estando ellos hablando, yo habré oído.
Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes.
Háblales por tanto, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere en la multitud de sus ídolos;
Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí mismo:
Hijo del hombre, habla á los ancianos de Israel, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: ¿A consultarme venís vosotros? Vivo yo, que yo no os responderé, dice el Señor Jehová.
Porque ofreciendo vuestras ofrendas, haciendo pasar vuestros hijos por el fuego, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos hasta hoy: ¿y he de responderos yo, casa de Israel? Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no os responderé.
Y será que en aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé á los cielos, y ellos responderán á la tierra;