Empero esto comeréis de todo reptil alado que anda sobre cuatro pies, que tuviere piernas además de sus pies para saltar con ellas sobre la tierra;
E hízolos saltar como becerros; Al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
El dijo, é hizo saltar el viento de la tempestad, Que levanta sus ondas.
No te alegres, oh Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos, pues has fornicado apartándote de tu Dios: amaste salario por todas las eras de trigo.